El recorrido incluyó visitas a proyectos agropecuarios, reuniones con empresarios y la presentación de una estrategia que busca convertir a la Altillanura colombiana en uno de los principales polos de producción de alimentos del continente.
Vichada, protagonista de la agenda presidencial
El 29 de julio de 2026, el presidente electo Abelardo De la Espriella visitó el departamento del Vichada para conocer de primera mano su potencial productivo y dialogar con empresarios, ganaderos y productores agrícolas sobre las oportunidades y desafíos que enfrenta esta región de la Orinoquía colombiana.
La agenda incluyó un recorrido por la Hacienda San José, dedicada a la ganadería tecnificada y sostenible, y por la Hacienda Scheffer, reconocida por sus cultivos de soya y maíz desarrollados con tecnologías de producción adaptadas a las condiciones de la Altillanura.
Durante la visita, el mandatario destacó que el Vichada reúne condiciones excepcionales para atraer inversión privada, generar empleo formal y fortalecer la producción nacional de alimentos.
Diálogo con el sector productivo
En el encuentro con empresarios de la región se analizaron los principales retos que enfrenta el departamento para consolidarse como un polo agroindustrial.
Entre los temas tratados estuvieron:
- mejoramiento de la infraestructura vial;
- fortalecimiento de la seguridad;
- ampliación de la conectividad;
- estímulos para la inversión privada;
- desarrollo de la infraestructura rural.
Los representantes del sector coincidieron en que estas condiciones son fundamentales para aprovechar el enorme potencial agrícola del departamento.
La Altillanura como eje del desarrollo nacional
Uno de los planteamientos más relevantes de la jornada fue la propuesta de convertir la Altillanura colombiana en una gran despensa agrícola.
Según los expertos que participaron en la reunión, el proceso podría seguir un camino similar al desarrollado por el estado brasileño de Mato Grosso, que durante las últimas cuatro décadas pasó de ser una región de baja productividad a convertirse en una de las mayores potencias agroindustriales del mundo.
La propuesta fue presentada en Barranquilla por empresarios e investigadores de Colombia y Brasil ante los ministros designados del nuevo gobierno y un representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El objetivo consiste en impulsar una transformación basada en inversión, innovación tecnológica, investigación científica e infraestructura para el campo.
Producción con responsabilidad ambiental
Durante las reuniones también se hizo énfasis en la necesidad de desarrollar la producción agropecuaria bajo criterios de sostenibilidad.
Didier Ocampo, coordinador de la Unidad de Trabajo Legislativo del representante Juan David Londoño, explicó que el Vichada dispone de millones de hectáreas aptas para la agricultura sin necesidad de promover procesos de deforestación.
Igualmente recordó que municipios como Cumaribo hacen parte tanto de la Orinoquía como del bioma amazónico, razón por la cual cualquier proyecto deberá cumplir estrictos estándares ambientales para proteger los ecosistemas estratégicos.
Hacia una política de seguridad alimentaria
El gobierno entrante reiteró su intención de fortalecer la producción agropecuaria nacional, mejorar la infraestructura rural y disminuir progresivamente la dependencia de alimentos importados.
Con esta estrategia se busca consolidar al Vichada y a los Llanos Orientales como una región agroindustrial moderna, competitiva y sostenible, capaz de contribuir al crecimiento económico y a la seguridad alimentaria de Colombia.
Las recientes declaraciones del vicepresidente José Manuel Restrepo Abondano, junto con la visita del presidente electo,

“La Orinoquía no solo representa el futuro del campo colombiano, sino una oportunidad para fortalecer la seguridad alimentaria y convertir al país en una potencia agroindustrial sostenible.”
