El presidente ilegítimo venezolano, Nicolás Maduro, ha enviado una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, solicitando su intervención urgente ante lo que describe como un “despliegue militar sin precedentes” de Estados Unidos cerca de las costas de Venezuela. El mandatario calificó la operación como una “amenaza a la paz y la soberanía” de su país.
El despliegue militar
Según la misiva, la operación estadounidense involucra al menos seis buques de guerra y un contingente de alrededor de 9.000 militares y marines, que se han posicionado en aguas del Caribe. Aunque Estados Unidos ha señalado que se trata de ejercicios de rutina para el combate del narcotráfico, el gobierno de Maduro insiste en que su verdadero objetivo es intimidar y desestabilizar a Venezuela.
El despliegue ha sido calificado como “provocador” por el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, quien ha ordenado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) elevar el nivel de alerta. La situación ha incrementado la tensión en la región, en medio de las históricas diferencias políticas entre ambos países.
La solicitud a la ONU
En la carta, Maduro le pide a Guterres que, en su rol como mediador y garante de la paz mundial, interceda para que Estados Unidos detenga esta operación militar y cese las presiones contra Venezuela. El presidente venezolano también solicita que la ONU envíe una misión de observación que verifique la situación y evalúe los riesgos para la seguridad regional.
La misiva concluye con un llamado a la comunidad internacional para que apoye el diálogo y la diplomacia, como única vía para resolver las tensiones y evitar una escalada del conflicto en el Caribe. Por ahora, se espera la respuesta oficial de la ONU y de Estados Unidos frente a esta grave denuncia del gobierno venezolano.